Prueba civil: prueba documental y prueba pericial


 

 

 

Jhonatan Peña | Gabriel Uscamayta
Miembros de la Escuela de Cultura Jurídica (Cusco)  

Tomando como partida la charla del profesor Jordi Nieva Fenoll publicada en su canal Youtube, acerca del tema: “Prueba civil: prueba documental y prueba pericial”, compartimos los comentarios de  Jhonatan Peña y Gabriel Uscamayta, miembros de la Escuela de Cultura Jurídica, de Cusco.

Los dejamos con el video y el posterior comentario.


 

Tanto la prueba documental y la pericial constituyen medios de prueba, a los cuales se les atribuye una superioridad frente, v.gr. a la prueba testifical, esto quizá, por el refuerzo de la creencia de que los primeros otorgan mayor fiabilidad.

De igual modo, aún persiste una jerarquía entre una prueba documental pública o privada, incluso, entre una prueba pericial de oficio o de parte; ¿es necesario mantener aun esta distinción? Para el autor parece que no, debido a que el juez valora libremente la prueba documental, la cual debería hacerlo con ayuda de la semiótica textual.   

Acerca de la prueba pericial, los magistrados en resoluciones, como sentencias o autos finales, comúnmente aseveran lo siguiente: “el peritaje de oficio genera convicción y certeza, dado que, los peritos de oficio explicaron y expusieron las razones, los mecanismos y las causas del porque en el documento peritado se advierte o no alguna alteración en su contenido”; esta afirmación parece ser emitida en función de la descripción de las conclusiones a la cual ha arribado el perito; ¿que el juez pueda cuestionar al experto pericial? Es posible, a través de los criterios establecidos en la jurisprudencia Daubert, quizá así se pueda evitar, en las resoluciones, la transcripción de los resultados a los que arribó el perito.

Esto, sin embargo, no implica afirmar que los criterios Daubert no conlleven a una serie de problemas y que sean cuestionables; tampoco que se ejerzan “trasplantes” de estos a nuestros sistemas jurídicos por razones de diseño y tradición jurídica[1]. Ya que sin bien estos criterios permiten tener herramientas para cuestionar la fiabilidad técnica y metodológica de las pericias, no son criterios últimos de decisión. Son herramientas de ayuda para la decisión que recae finalmente en el juez y está condicionada por el estándar de prueba del proceso en el cual se ejecuta[2].

Para mayor referencia sobre la prueba documental y pericial, puede revisarse el libro del autor del video “Derecho Procesal II” de la editorial Marcial Pons.

Derecho procesal II
(Madrid, Marcial Pons, 2015,  ISBN: 9788416402014, 557 págs.)

 


NOTAS AL FINAL

[1] Respecto a los problemas de Daubert, véase el Capítulo I de la Tercera parte en Vázquez, C (2019). La prueba pericial en el razonamiento probatorio. Editorial Zela.
Respecto a los trasplantes y algunas diferencias para desarrollar en sistemas de nuestra tradición, véase  Vázquez, C. (2018). ¿Cómo mejorar la regulación sobre la(s) prueba (s) pericial(es)? Un marco para incentivar la comprensión judicial de las afirmaciones periciales. En La prueba en el proceso. Giovanni Priori (cord.). Palestra. pp. 329-352.

[2] Aquí es interesante el argumento de Frederick Schauer consistente en entender que los rangos de error de un método o técnica no van a tener el mismo impacto para los científicos como para los jueces de acuerdo a las consecuencias probables que podrían derivarse, véase Schauer, F. (2010). Can bad science be good evidence? Lie Detection, Neuroscience, and beyond. Cornell Law Review. pp. 1191-1219. Disponible en : http://scholarship.law.cornell.edu/clr/vol95/iss6/15.